Cuando comencé hace algunos años en esta actividad de desarrollar software, hacía lo que se llama big design upfront, donde primero se diseñaba todo en detalle (usando diagramas uml) y luego se construía. Siguiendo, sin saberlo, lo que se conoce como lógica lineal, donde el orden es bien definido: primero diseñamos, luego construimos y una cosa es consecuencia de la otra.

Sin embargo, con los años y la llegada de las metodologías ágiles, me fui dando cuenta que diseñar es una actividad asociativa e interactiva, diseñamos y construimos software en interacción recíproca con un todo más grande (equipo, organización, mundo, necesidades, posibilidades, etc.). Y que el orden importa menos que las interacciones. Siguiendo, también sin saberlo, el mapa (mirada) de la lógica dialéctica.

Recientemente descubí en la medicina china una forma de entender las actividades de diseñar y constuir como factores inseparables del proceso de creación. El diseño es yin: inactivo, estático y contractivo, donde tratamos de atrapar / condensar ideas en abstracciones. La construcción (escribir código) es yang: activo, dinámico y expansivo, donde realizamos las ideas, las expresamos en algún lenguage.

El yin responde al estímulo del yang y el yang es apoyado por la solidez del yin. El yin es denso y oculto, mientras el que yang es disperso y manifiesto. En una vela, la cera y la mecha son la base material: sólida, pesada, yin; la llama, que se mueve hacia arriba, es de naturaleza insustancial: brillante, caliente, yang. La interación de las dos es lo que produce la luz y el calor útiles, y refleja la interacción de la materia y la energía. Su dependencia mutua las vuelve inseparables. El yang hace que las cosas ocurran. Transforma. El yin proporciona la base material para la potencia transformadora del yang. (1)

 

(1) Entre el Cielo y la Tierra, Los cinco elementos de la medicina china – Harriet Beinfield y Efrem Korngold.

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